domingo, 23 de abril de 2017

«Diosas y Diablesas» Maria Alexandrova y Blanca Li

Maria Alexandrova y Blanca Li.
Foto: Josep Guindo

Un dúo de bailarinas acompañadas por unos espectaculares efectos visuales, una magnífica iluminación y un vestuario divino, nos sedujo la noche del viernes en el Teatre Auditori de Sant Cugat. Son diosas, son diablesas, son mujeres que bailan, son Blanca Li y Maria Alexandrova, poder femenino trasmitido a través de la danza.

Carolina Masjuan

Este espectáculo fue creado para el Théâtre des Champs Elysées y se estrenó en París el 22 de diciembre de 2015. Llega por tanto ya rodado a España donde después de Sant Cugat se podrá ver en el Centre Cultural de Terrassa y en Madrid, en los Teatros del Canal.

Blanca Li. Foto Josep Guindo
Blanca Li, granadina de cincuenta y tres años, formada en la cultura árabe-flamenca, en danza moderna en Nueva York (Graham, Hip-Hop, …) y en gimnasia (fue miembro del equipo de gimnasia rítmica español) es una coreógrafa multifacética que ha trabajado con artistas muy diversos desde Pedro Almodovar a Beyoncé pasando por diseñadores como Azzedine Alaïa o Stella McCartney, quienes, junto a Jean Paul Gaultier y Sophie Théallet, firman el impresionante vestuario. Talentosa y polifacética, con la curiosidad siempre alerta, es bailarina, coreógrafa, directora y realizadora a la vez. Su carrera se ha desarrollado en Francia donde tiene la sede su compañía desde 1993. 24 años después, la compañía está totalmente posicionada como una de las compañías independientes en la escena contemporánea francesa e internacional y ha presentado más de una quincena de creaciones.

Maria Alexandrova, de treinta y ocho años, es conocida por los balletómanos españoles sobretodo gracias a las retransmisiones de ballets en cine desde el Bolshoi, compañía a la que se incorporó en 1997 donde es bailarina principal desde 2004. Lleva por lo tanto veinte años reinando en uno de los templos indiscutibles del ballet clásico. Admirada y querida hasta el punto de que la misma Tamara Rojo la definió como una de las mejores bailarinas del mundo en ocasión de una Gala en la que compartieron escenario en el Teatro Real de Madrid, Maria confesó que nunca hasta ahora, había bailado una coreografía creada por una mujer.

Maria Alexandrova. Foto: Jordi García (Local Press)
Cuando Blanca Li empezó a trabajar en esta creación tuvo claro que quería trabajar con una bailarina clásica, entonces recurrió a Brigitte Lefèvre, ex directora del Ballet de la Ópera de París, para que le recomendara a alguien y ella la puso en contacto con Maria Alexandrova.

Después de unos pocos días de trabajo conjunto y a pesar de no poder apenas comunicar con palabras, dado que Maria habla poco inglés, tuvieron claro que se entendían muy bien, no había apenas necesidad de hablar ya que aunque parecen, y son, muy distintas, la comunión artística entre ambas funcionó de maravilla, las unía algo muy fuerte, ese poder femenino que ambas poseen y transmiten, cada una a su manera.

El montaje, evocando el poder de las higueras mitológicas, se desarrolla a lo largo de doce secuencias en las que las dos artistas suman esfuerzos y dan forma a uno de los espectáculos más vibrantes de sus carreras.

Cuando se abre el telón sobre un fondo traslúcido como de cortina a rayas, no tienes claro si se trata de una filmación o si realmente la bailarina está en escena. Sí, lo está, Maria Alexandrova nos cautiva con un solo impresionante, control absoluto, bellas formas que van cambiando en un cuerpo perfecto, elástico, armonioso, fuerte. Cuerpo de mujer, de bailarina, de diosa o de diablesa, altamente seductor.

Maria y Blanca. Foto: Josep Guindo

Los dúos y solos se suceden en secuencias rápidas, aunque repetitivos nunca cansinos, porque es tal la magia, el poder, la seducción, que desprenden ambas artistas, arropadas por una preciosa música y una escenografía atractiva y atrevida pero que nunca distrae de lo esencial, que con ellas y su movimiento, el tiempo pasa volando.

Vestidas en blanco y negro de forma alternativa, una es la diosa y otra la diablesa, bailan al unísono, o ligeramente desiguales, una de frente, otra de espaldas, dos caras de una misma moneda, o dos monedas distintas. Del blanco y negro se pasa al color, vestidos vaporosos que siguen bailando con ellas, bailando gracias a ellas, baile siempre poderoso y exquisito.

Maria Alexandrova. Foto: Josep Guindo
Dos puntos álgidos del espectáculo son dos solos, el de Blanca con un vestido rojo que firma Alaïa, con un sobre-vestido con mucho vuelo y que, imaginando lo que debe pesar, una no puede más que admirar, de nuevo, la fuerza de esta mujer en una danza donde la bailarina deja fluir su esencia más andaluza. Precioso.

Y el de Maria, con otro vestido creado por y para la danza, que baila con ella, cuando en un alarde de demostración técnica clásica, con una clase apabullante y sin ningún fuego de artificio innecesario, toma la escena con sus puntas firmes, veloces, sus líneas exquisitas, dibujando en el aire figuras efímeras.

Sí, los vestidos suponen otro de los elementos significativos del espectáculo. El vestido transmite la esencia de lo que se quiere contar y se adapta en cada momento al rol específico de la bailarina.

Al final, también el pelo se une a la danza y ambas, con sus largas melenas desplegadas en todo su esplendor, bailan con él en un ritmo más desenfrenado, colofón perfecto a un espectáculo poderoso, vital, elegante y seductor.

Gracias una vez más a Sant Cugat y Terrassa por una programación inteligente, variada, capaz de satisfacer distintos paladares y siempre con propuestas de altísimo nivel.

Blanca Li. Foto: Josep Guindo
Ficha Técnica :
Dirección artística y coreografía :  Blanca Li
Bailarinas :  Maria Alexandrova, Blanca Li
Música:  Tao Gutierrez con Enrico Barbaro, Gherardo Catanzaro, Carlos Koschitzky y dirección de Carlos Martin
Decorados: Pierre Attrait
Videografía:  Charles Carcopino
Iluminación:  Caty Olive
Vestuario : Azzedine Alaia, Jean-Paul Gaultier, Stella McCartney, Sophie Théallet

jueves, 13 de abril de 2017

Mayerling: Una joya en la Balletwoche 2017


 
Sergei Polinun (Foto: Wilfried Hoesl)
En el marco de la Balletwoche 2017, el Moskow Stanislavsky Ballet,  presentó  los días 6 y 7 de abril, en el Teatro Nacional de Munich (Alemania) la esperada producción, Mayerling, una de las joyas del  Festival, protagonizada en sus principales roles por  Sergei Polunin y Natalia Somova.


Cristina Ribé
El ballet se concentra en la figura del Príncipe Rudolf magníficamente representada por Sergei Polunin. Es uno de los papeles más exigentes del repertorio clásico masculino. Incluye siete pasos a dos con seis bailarinas diferentes y varios solos, a los que se añade una interpretación que requiere estados de ánimo muy distintos. Polunin interpreta a la perfección la relación de odio con su mujer; la relación edípica con su madre con la que muestra una gran debilidad; la ambigua relación con su ex-amante; el entusiasmo y la pasión con María su último gran amor. Asimismo, su adicción a las drogas y el aturdimiento provocado por éstas, las cefaleas debidas a la sífilis y su obsesión con la muerte: él quiere morir pero no solo.
Excepcional la actuación de Sergei Polunin en el rol de un personaje con innumerables aristas psicológicas.

Kenneth McMillan, un coreógrafo rompedor

El gran coreógrafo inglés tuvo una muerte tan dramática como muchos de  protagonistas de sus obras. Murió entre bambalinas mientras se reponía Mayerling el 29 de octubre de 1992. Su legado en el ballet es indiscutible. Estableció una nueva forma de crear ballets con un lenguaje sin secretos y una exposición casi morbosa de situaciones reales que, hasta ese momento, no se veían en un escenario: sexo, violaciones, suicidios, drogadicción… presentado así, en crudo, como la vida misma.
No le faltaron detractores, pero eso no le disuadió. Siguió esa línea creativa, con la que tal vez se liberó de sus fantasmas de la infancia mientras creaba los más bellos pas de deux de la historia del ballet del siglo XX.
Su compañera durante más de 20 años, Devorah MacMillan, posee la custodia de los derechos de todas sus obras y vela cuidadosamente por todas ellas. Según sus propias palabras, “Kenneth era como un canal a través del cual las cosas surgían. No era particularmente analítico o capaz de verbalizar lo que estaba haciendo, y eso le ponía muy nervioso. Cada vez que trabajaba en una nueva obra parecía estar aterrorizado, en el sentido de que consideraba lo que hacía como un rompecabezas gigante para el cual tenía que encajar las piezas. Era un hombre obsesivo, altamente motivado como todos los grandes artistas, a veces, en detrimento de sus relaciones personales, porque hablamos de una personalidad muy focalizada en su propio  interés. El objetivo primordial de sus obras era incomodar al público, hacerle pensar. Reforzó el poder del ballet clásico y de su lenguaje, lo rescató de una perfección cristalizada para poder decir con él todo tipo de cosas.”

Un placer para la audiencia

El Moskow Stanislavsky Ballet cumplió las expectativas de un público entregado y fiel a las grandes piezas clásicas como la que nos ocupa. La técnica depurada y gran calidad artística de todos y cada uno de los componentes de la compañía hicieron las delicias de la audiencia que demostró con largos aplausos el éxito de la obra.
Mayerling: Su obra maestra
Kenneth MacMillan se interesó por la familia real de los Habsburgo y la desaparición del Imperio Austro-Húngaro tras la lectura de “The Eagles die: Franz Joseph, Elisabeth and their Austria” de  George Richard Marek  (1974). La historia del doble suicidio del príncipe heredero y su joven amante, María Vetsera, en el pabellón de caza del emperador Francisco José I en Mayerling (aldea cercana a Viena) en 1889, siempre ha estado envuelta en el misterio y la intriga.

Argumento

Prólogo
Entierro en el cementerio de Heiligenkreuz antes del amanecer.

I Acto
Comienza con la boda imperial entre el Príncipe Rudolf, heredero del Imperio Austro-Húngaro (Sergei Polunin) y la Princesa Estefanía de Bélgica (Anastasia Limenko), en cuya fiesta el novio no deja de flirtear con otras mujeres y en especial con María Vetsera (Natalia Somova) que ha sido introducida por la Condesa Larisch (Anastasia Pershenkova)  (ex -amante del príncipe), frente al estupor del resto de invitados. La atracción es mutua, pero son interrumpidos por cuatro oficiales húngaros que buscan el apoyo del joven príncipe a su causa política separatista.
Rudolf visita a su madre en su habitación mientras su mujer le espera en sus aposentos preparándose para la noche de bodas. Ya en la habitación nupcial, Rudolf aterroriza a su esposa con un cráneo y un revólver y termina forzándola.
Sergei Polinun y Natalia Somova (Foto: W.H.)

II Acto
Rudolf lleva a Estefanía a una taberna de dudosa reputación para encontrarse con Mitzi Caspar (Oxana Kardash), la prostituta a la que frecuenta. Pronto se va disgustada. Rudolf se queda acompañado de su cochero Bratfisch (Saryal Afanasef) y de sus amigos los conspiradores húngaros. Hay una redada policial. Mitzi y Rudolf se esconden. Al quedarse solos, trata de persuadirla de que deberían suicidarse juntos, pero ella le rechaza. Una vez fuera de la taberna Rudolf se encuentra con la condesa Larish que le presenta de nuevo a María, en un encuentro cuidadosamente ideado.
En la siguiente escena, María está contemplando un retrato de Rudolf cuando llega la condesa de visita a su casa y , tomando una baraja de cartas, le predice que pronto sus sueños se harán realidad. María le da una carta para Rudolf.
Durante la celebración del cumpleaños del emperador en el palacio, donde toda la corte está reunida (incluida la archiduquesa María, madre del emperador) y una embarazada Estefanía, la emperatriz Isabel le ofrece abiertamente a su esposo un retrato de Katerina Schratt, su amante, que está a su lado y luego, durante los fuegos artificiales, ella busca la atención de su amante, el coronel “Bay” Middleton. Todo esto lo ve Rudolf con amargura e ira. La condesa le entrega la carta de María.
Estando el príncipe en su habitación, aparece María y se destapa la pasión y el deseo entre ellos.

III Acto
Se abre con una cacería real con todos los miembros de la corte. Al príncipe Rudolf se le dispara el arma matando a un caballero que se encontraba muy cerca de su padre… el emperador Francisco José empieza a  temer por su vida.
Rudolf está en su apartamento, se ha inyectado morfina. María se reúne con él y éste le pide que mueran juntos. Ella accede.
El conde Hoyos y el príncipe Felipe se reúnen en el Pabellón de caza con Rudolf, después de beber unas copas se despiden de él. Aparece María. Hacen el amor apasionadamente y finalmente él  la dispara  y luego a sí mismo.

Epílogo
El cuerpo sin vida de María es arrastrado al ataúd y es enterrada antes del amanecer.


sábado, 8 de abril de 2017

31 Festival Castell de Peralada

Cartel de Béjart Ballet Lausanne.

En el Salón de los Espejos del Gran Teatre del Liceu, se presentó la programación del 31 Festival Castell de Peralada. Una edición que abre y cierra con danza, disciplina artística de la que presenta en los apenas dos meses de Festival, tres interesantes propuestas.

Redacción

Con una puesta en escena exquisita, que incluyó un emocionante momento de bel canto por la soprano Katerina Tetryakova acompañada al piano por Ricardo Estrada, se presentó el programa de esta edición. Su interpretación consistió en un fragmento de la ópera «La Straordinaria vita di Sugar Blood» de Alberto García Demestres, que en versión concierto se estrenará en Peralada. La Presidenta de la Fundación Festival Castell de Peralada, Isabel Suqué, el Director del Festival, Oriol Aguilà y el Conseller de Cultura de la Generalitat de Catalunya, Santi Vila, presidieron el acto.

Malandian Ballet Biarritz
Alberto García Demestres recibirá la medalla de oro del Festival en esta edición, noticia que recibió con sorpresa y emoción en el transcurso del acto.

Aunque siempre la danza, junto a la lírica, ha sido disciplina destacada en Peralada, por primera vez abrirá y cerrará el Festival. El Béjart Ballet Lausanne inaugurará el 6 de Julio con el espectáculo-homenaje que la compañía ha creado para su creador, Maurice Béjart en el año en que se conmemoran 10 años de su fallecimiento. Se trata de un encuentro entre maestro y discípulo en el que entablan un diálogo sobre el escenario a través del movimiento. t,M y variaciones de Gil Roman es un ballet en el que el discípulo cuenta a su maestro como han sido estos 10 años dirigiendo la compañía en su ausencia. En la segunda parte con Béjart fête Maurice, se muestran fragmentos de joyas coreográficas creadas por Béjart a lo largo de su carrera. 

Presente y pasado unidos en un mismo espectáculo, para homenajear al gran Maestro, sublime. Esta función repetirá el 7 de Julio. El Béjart Ballet Lausanne ha sido una de las compañías fetiche del Festival, muy amada por su Presidenta, la Sra. Carmen Mateu Suqué y muy admirada por el público de Peralada.

El 28 de Julio será La Bella y la Bestia del Malandian Ballet Biarritz quien subirá a escena con música en directo sobre partitura de Chaikovsky a cargo de la Orquesta Sinfónica de Euskadi. Una original propuesta que nos invita a vivir una noche de cuento en los jardines del castillo.

Y para clausurar el Festival, nos llegará en directo desde La Havana, Acosta Danza, la nueva compañía del que fuera bailarín estrella del Royal Ballet durante muchos años, Carlos Acosta, que hace su debut en España. 

Acosta Danza
El programa de la Acosta Danza, incluye alguna pieza ya estrenada en Cataluña como el precioso Faun de Sidi Larbi Cherkoui visto en el TNC para la conmemoración del centenario de la fundación de los Ballets Russes, o Two, de Russell Maliphant visto en en el mismo Peralada por la gran Sylvie Guillem en su espectáculo de despedida de los escenarios. 

Las otras piezas que componen el programa son El cruce sobre el Niágara de Marianela Boan, Memoria de Miguel Altunaga, Anadramous de Raúl Reinoso, End of Time de Ben Stevenson y Alrededor no hay nada del coreógrafo español Goyo Montero con asistencia del catalán, Ivan Pérez Avilés. Cabe destacar otra catalana que también colabora habitualmente con la compañía, la coreógrafa Maria Rovira, muy admirada y reclamada en Cuba.

El propio Carlos Acosta subirá al escenario para bailar en dos de las coreografías. Otra gran estrella de la danza se suma pues a la impresionante lista de grandes artistas que han pisado el escenario del más prestigioso festival del verano catalán. La Acosta Danza llega a Peralada en colaboración con el Festival Grec de Barcelona.

Este año el Festival ofrece una mirada a la cultura francesa y también a la vasca. Es mucho el público francés que se desplaza a Peralada para acudir a distintas propuestas que ofrece su programación, Toulouse es una de las ciudades que más público trae dada su buena comunicación en tren con el Empordà, es por ello que se ha establecido una colaboración con la Orquesta del Capitole de Toulouse.

La cantante vasca Ainoha Arteta de quien recordamos una Traviata que no pudo finalizar debido a la lluvia hace ya unos cuantos veranos y la actriz francesa Juliette Binoche son otras de las estrellas destacadas de esta mirada.


Para consultar la programación completa del Festival y la compra de entradas, visiten este enlace : https://festivalperalada.koobin.com/

viernes, 7 de abril de 2017

Dancing Beethoven de Arantxa Aguirre en Barcelona

Cartel "Dancing Beethoven"

Tras sus estrenos en Tokio, Lausanne, Nueva York, Estocolmo, Bruselas o Madrid por fin llega a Barcelona, en los cines Girona donde ya se estrenó «El Esfuerzo y el Ánimo», «Dancing Beethoven» el último documental de Arantxa Aguirre con el Béjart Ballet Lausanne.

Redacción

"Dancing Beethoven" sigue de cerca la preparación de la Novena Sinfonía de Beethoven, presentada en Tokio por el Béjart Ballet Lausanne y el Ballet de Tokio acompañados de la Orquesta Filarmónica de Israel dirigida por Zubin Mehta. Decenas de artistas de todos los países trabajan en la construcción de esta catedral efímera, hecha a base de sudor y de sueños. En esta ocasión Malya Roman nos guía convirtiéndose en receptora, como nosotros los espectadores, de las impresiones y reflexiones de todos los participantes.

En Barcelona a partir del 28 de abril en los Cinemes Girona

Arantxa Aguirre con Dawid Kupinsky, Daria Ivanova
y Ana Laguna en la presentación en Estocolmo.
Con motivo de su estreno en las distintas salas, muchos han sido los comentarios entusiastas sobre esta nueva creación de Arantxa Aguirre. A continuación nos hacemos eco de algunos de ellos, confiamos en que sus respectivos autores nos los autorizarán.

Miguel Bustamante Guerrero 
¡Cuánta belleza acumulada en el documental 'Dancing Beethoven'!

Está, por supuesto, en la 'Novena Sinfonía' de Beethoven interpretada por la Orquesta Filarmónica de Israel dirigida por Zubin Mehta, también en la genialidad singular de la coreografía de Maurice Béjart. Está en las maravillosas sesiones de trabajo y convivencia de los bailarines del Béjart Ballet Lausanne y el Ballet de Tokio, en las que nos son dados a observar desde el sacrificio enorme que requiere su carrera, lesiones inoportunas incluidas, hasta embarazos que apartan del escenario, pero enriquecen la relación personal. Está en la hermandad cierta y respirable que se produce entre mujeres y hombres de muy diversa procedencia, con sentimientos y culturas a veces dispares, pero que convergen en esos círculos mágicos que tanto seducían a Béjart en sus coreografías. Y, especialmente, está en esa increíble sensibilidad con la que construye su película Arantxa Aguirre.

Ella misma estuvo en le ballet de Béjart siendo muy joven, por lo que el mundo de la danza le es muy cercano. No sé si también estudió música, si bien justamente ayer reencontré después de muchos años a la violonchelista Belén Aguirre, que perteneció largos años a la Orquesta Nacional de España, y descubro que es tía de Arantxa. O sea que la música tampoco le es ajena. Lo importante es que esto se nota, y de qué manera, en cuanto hace detrás de las cámaras. Hay un amor y un respeto por la música y la danza realmente admirables. No sobra una nota, no falta ninguna; cada paso de quienes danzan tiene sentido estético. Podría seguir. Mas puedo constatar que el público, que llenaba completamente la Sala Azcona de la Cineteca, quedó completamente cautivado y, en cuanto comenzaron los títulos de crédito finales, se puso a aplaudir con entusiasmo, cometiendo el comprensible pecado de no escuchar la genial música camerística beethoveniana, que era todavía parte de la película y que su realizadora puso ahí como hermosísimo epílogo. 
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El Bájart Ballet Lausanne en Dancing Beethoven
Valerie Duchamps 
Journée inoubliable hier avec la projection du sublime "Dancing Beethoven" d'Arantxa Aguirre.
Grand succès pour ce film; une salle émue et bouleversée, qui a vu défiler la vie de la compagnie Béjart Ballet Lausanne pour remonter cet immense ballet qu'est la neuvième symphonie. Le regard d'Arantxa est subtil, vif, elle sait capter l'essentiel, jouer avec les couleurs, les sons, les ruptures, elle surprend, elle bouleverse, une histoire de la vie somme toute, contée à la perfection ! Et puis surtout Arantxa est tellement bejartienne!! Elle forme un pont entre le passé et le présent avec un tel naturel, soutenant si bien depuis des années le superbe travail de Gil Roman. Merci ma chère Arantxa!!!!! Ton talent et ton amour pour l'œuvre de Béjart sont si précieux. C'était un grand privilège d'être là. Et bravo aux protagonistes, les danseurs bien sûr , mais aussi la superbe Malya Roman qui apporte un regard vrai et sincère, une force et un élan vers l'espoir. Et Merci au grand Piotr Nardelli pour son génie!!!
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Miguel Martín
Que una película me sorprenda ya es importante. Cuando crees que vas a ver un "simple" documental acerca de un montaje de ballet y la historia se ramifica abriéndote caminos diferentes pienso que Arantxa Aguirre ha conseguido su propósito. Como siempre la belleza es la única protesta válida en este asqueroso mundo.
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Susana Peral
Cuando ves una película y ella te lleva mucho más allá de lo que a priori puede parecer en su gran contenido, quiere decir que el filme es completo, diverso y profundo. #DancingBeethoven de Arantxa Aguirre tiene gran fuerza e ilusión que se plasma documentando el Béjart Ballet Lausanne y la Novena de Beethoven en imágenes, como homenaje a ambos en sí, pero además se complementa con la reflexión de la situación actual de la sociedad, de la falta de humanidad que se respira hoy en día, siendo todo un canto y oda a la persona y a la universalidad.

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Béjart Ballet Lausanne

Con ocasión de su participación en el Festival Seminci de Valladolid donde se hizo con el segundo premio a mejor documental, Diego Morán entrevistó a Arantxa Aguirre.

DIEGO MORAN - Una vez más nos sorprende con un extraordinario documental en torno al Béjart Ballet Lausanne, compañía con la que mantiene una larga relación. ¿Nos puede hablar de esa relación y del origen de “Dancing Beethoven”?

ARANTXA AGUIRRE– Mi primer contacto con la compañía de Béjart se remonta a mi adolescencia, cuando les vi actuar en el Palacio de los Deportes de Madrid y descubrí otra manera de entender la danza y la escena. Poco después pasé una temporada en su escuela, que entonces estaba en Bruselas. Cuando en 2008 me volví a acercar a la compañía para proponerles un documental sabía muy bien de lo que estaba hablando. Ese primer largometraje, “El esfuerzo y el ánimo”, fue importante para entender la nueva etapa de la compañía dirigida por Gil Roman y a partir de ahí me han encargado otros documentales más breves y el rodaje de parte de su repertorio. Cuando me llamaron para hablarme de un trabajo en torno a la Novena Sinfonía intuí que el asunto volvía a requerir el esfuerzo máximo que es propio de un largometraje.

DM– Y siempre la figura de Maurice Béjart ¿Qué significa para usted este maestro innovador de la danza?

AA– Con él los bailarines dejaron de parecer objetos decorativos y se mostraron como seres humanos llenos de fuerza, inteligencia y rebeldía. Como espectador te sentías interpelado de una manera muy directa. El tópico de que no salías del espectáculo igual que habías entrado en este caso se cumplía al pie de la letra. Por eso yo me sigo sintiendo en deuda con Béjart. Por otra parte, el hecho de seguir trabajando junto a su compañía se está convirtiendo en algo cada vez más excepcional. Los años transcurren delante de la cámara tal como sucede en la película “Boyhood”.

DM– ¿Se ha encontrado con muchas dificultades técnicas a la hora de filmar las coreografías de Maurice Béjart?

AA– Di muchas vueltas a cómo rodar este ballet cuando después de los ensayos llegásemos por fin al escenario. Beethoven y en particular su Novena Sinfonía tienen un aliento épico que la cámara debía entender. Salvando las distancias, me inspiré estéticamente en el poder visual de la imágenes de Leni Riefenstahl en su documental sobre los Juegos Olímpicos de Berlín. Tuve la suerte de contar con Rafael Reparaz como director de fotografía y Valeria Gentile como montadora, que sumaron su buen hacer a este desafío.

DM- ¿Por qué ha optado por esta figura de narradora, en lugar de ofrecernos los hechos directamente?

AA– Frente a una obra tan inabarcable como la Novena Sinfonía de Beethoven hubiera sido pretencioso intentar dar un punto de vista “objetivo”. Me pareció más interesante subrayar la subjetividad de mi mirada a través de la figura de esta narradora. Por otra parte, Malya, además de su gran talento como actriz, aportó su propia historia, su propia verdad. Al ser mitad mi alter ego y mitad ella misma ha dado pie a un juego de espejos que me parece muy sugerente.

DM– Y esto nos lleva a la dimensión pedagógica de “Dancing Beethoven” que nos ayuda a entender algo más de una obra maestra universal como la 9ª Sinfonía y una profesión (o forma de vida) como es la danza ¿Estaba prevista esa dimensión desde la idea inicial del documental?

AA– Al margen de cómo seas en la vida privada, cuando haces una película tienes que ser generoso y dar hasta la camisa. Es inevitable que lo que yo he aprendido -no sólo en esta inmersión en la Novena sino a lo largo de mi vida- lo comparta con los espectadores. En el arte, el guardarse las cosas, el ahorro, no sirve para nada. Otra cosa es que a veces decida dejar espacio a la sugerencia y que además no pretenda dar lecciones de nada, pero está claro que este oficio sólo funciona cuando tienes algo que contarle a los demás.
 
DM– Me gustaría terminar con dos preguntas que seguramente le resultarán familiares ¿Qué significa la alegría para usted? ¿Somos todos hermanos?

AA– La alegría es una manera de estar en el mundo. Lo veo en mi hija pequeña, que es de natural alegre y va por la casa iluminándolo todo. No depende tanto de las circunstancias, como la felicidad, sino que es una disposición del ánimo, un talento, un don que se irradia y nos hace bien a todos, incluso a los más melancólicos. En cuanto a la segunda, ¿todos los hombres somos hermanos? En realidad, ni siquiera la Oda a la alegría lo afirma de ese modo. Lo que dice el verso de Schiller es: “todos los hombres serán hermanos allí donde se extiende tu ala suave” (el ala de la alegría). Es decir, la alegría nos hace convertirnos en algo que no somos sin ella. El hecho de que esa simplificación (“todos los hombres somos hermanos”) haya prosperado universalmente dice mucho de nuestros anhelos. De los tres ideales de la revolución francesa (libertad, igualdad, fraternidad), unos sistemas políticos optaron por la libertad y otros por la igualdad, pero la fraternidad ha sido la gran olvidada. Y sin embargo existe una gran sed de fraternidad.

LA ODA A LA ALEGRÍA DE SCHILLER
Música LUDWIG VAN BEETHOVEN
Coreografía y puesta en escena MAURICE BÉJART
Escenografía, iluminación y vestuario ROGER BERNARD, JOËLLE ROUSTAN
Realización luz DOMINIQUE ROMAN
Realización vestuario HENRI DAVILA
Estreno CIRQUE ROYAL, BRUSELAS 27 DE OCTUBRE DE 1964 BALLET DEL SIGLO XX Esta transposición coreográfica de la obra de Beethoven no tiene otra idea, otro fin, otro argumento que la música que la sostiene, la alimenta y es su única razón de ser. Es una especie de concierto danzado en el que la danza prolonga la música, exactamente como el texto de Schiller proporciona una dimensión suplementaria a la obra de Beethoven. La danza aquí no hace sino seguir la lenta evolución del compositor, que va de la angustia a la alegría, de las tinieblas a la luz. No se trata de un ballet en el sentido convencional del término sino de una participación humana profunda en una obra que pertenece a la humanidad entera y que aquí no solamente es interpretada y cantada, sino también bailada, igual que lo era la tragedia griega o todas las ceremonias religiosas primitivas y colectivas. Se trata, en el sentido profundo de la palabra, de una “manifestación”. MAURICE BÉJART (Marsella, 1927-Lausanne, 2007)

ARANTXA AGUIRRE
Nace en Madrid. Es doctora en Filología y ha publicado dos libros: “Buñuel, lector de Galdós” (Premio de Investigación Pérez Galdós 2003) y “34 actores hablan de su oficio” (Ed. Cátedra, 2008). Ha trabajado en el equipo de dirección de cineastas como Mario Camus, Basilio Martín Patino, Pedro Almodóvar, Carlos Saura y Luis G. Berlanga, entre otros

FILMOGRAFÍA COMO GUIONISTA Y/O DIRECTORA

2015 Dancing Beethoven. Guión y dirección. Documental de 80’ SEMINCI de Valladolid 2016

2014 Una rosa para Soler. Guión y dirección. Documental de 56’ sobre el compositor Antonio Soler

2013 Cantate 51 Offrande à Stravinsky Le sacre du Printemps Syncope Light Dirección.
Retransmisiones de ballet para la cadena francesa Mezzo TV.

2012 La tournée en Chine. Guión y dirección. Documental de 61’
Nuria Espert. Una mujer de teatro. Dirección. Documental de 60’.

2011 Una americana en París. Guión y dirección. Documental de 33’. Mejor Documental Internacional. WOW Film Festival Australia 2012 Premio Freak de Distribución. Documenta Madrid

2012 - 2010 Béjart Ballet au Palais Garnier. Guión y dirección. Documental de 60’. FIPA Biarritz

2011 - 2009 El esfuerzo y el ánimo (Le coeur et le courage). Guión y dirección. Largometraje documental de 80’ estrenado en salas comerciales en Francia, Suiza y Japón. Mejor Documental. Cinedans Amsterdam 2011 Mejor Documental Internacional. Encounters-South Africa 2010 Nominado Mejor Documental, Círculo de Escritores Cinematográficos (Madrid) Montreal Film Festival 2009 SEMINCI de Valladolid 2010 Zurich Film Festival 2009 Sao Paolo Film Festival 2009 Gante Film Festival 2009 Warsaw Film Festival, 2009. Etc. 2008 Un ballet para el siglo XXI. Guión y dirección. Documental de 16’. Mejor Documental Internacional. FESANCOR, Festival Internacional de Cortometrajes. Santiago de Chile.

2007 Geraldine en España. Guión y dirección. Documental de 60’.

2006 Hécuba. Un sueño de pasión. Guión y dirección. Largometraje documental de 80’. Festival de San Sebastián 2006. Nominado Mejor Documental, Premios Goya

2003 Un instante en la vida ajena. Guión. Largometraje documental. Festival de Venecia 2003 Goya al Mejor Documental 2004  


domingo, 2 de abril de 2017

8º Premio Internacional de Danza Roseta Mauri

Diogo de Oliveira, ganador del concurso.
 Foto: Pep Aguadé

En Reus, ciudad familiar de Roseta Mauri (1849-1923) que fue estrella del Liceu de Barcelona y que desarrolló una impresionante carrera internacional que la llevó a ser la primera étoile española de la Ópera de París, se organiza desde el año 2002 un concurso de danza bi-anual que lleva su nombre. 

Carolina Masjuan

En esta edición, el Presidente del Jurado ha sido José Carlos Martínez, el segundo bailarín español y único después de Roseta, en conseguir alcanzar el más alto grado en la compañía francesa de referencia a nivel mundial en el ámbito del ballet.

Todos los galardonados del Concurso. Foto: Pep Aguadé.
Más conocida como la bailarina de Fin d’arabesque (1877) o Danseuse sur scène (1878) d’Edgar Degas, Roseta Mauri fue una de las bailarinas principales de Europa y una de les favoritas de los círculos artísticos de su época gracias a su virtuosismo, fascinante personalidad y tenacidad.

La Fundación del Teatro Fortuny, con la colaboración del Consorcio del Teatro Fortuny de Reus, organiza el Premio Internacional de Danza Roseta Mauri desde 2002. El objetivo del concurso es dar a conocer el talento de jóvenes bailarines e impulsar su carrera artística. Se trata de uno de los concursos de danza mejor dotados económicamente de los que se organizan en España y uno de los que aporta más proyección a los ganadores y finalistas. Los tres primeros premios consisten en dotaciones económicas de 5.000 euros (concedido por la Generalitat de Cataluña), 2.000 euros (otorgado por la Diputación de Tarragona) y 1.000 euros (otorgado por el Ayuntamiento de Reus).

Julia Figueras, Tercer Premio. Foto: Pep Aguadé
Además, el palmarés incluye un premio beca de estudios otorgado por la delegación en España de la Royal Academy of Dance de Londres; una beca de estudios del Real Ballet Danés; un premio del público dotado con 600 euros, otorgado por la Asociación de Profesores de Danza de las Comarcas de Tarragona; una beca curso de Endanza Valencia y una beca por el VI Campus Internacional de Danza de Valencia-Vermuts Miró

En esta edición también se ha instituido un premio honorífico a la trayectoria vinculada a la danza, que llevará el nombre de Roseta Mauri y también se incorpora un premio otorgado por el Ayuntamiento de Reus, con motivo de la Capital de la Cultura Catalana Reus 2017.

Pueden participar en el concurso jóvenes bailarines de todas las nacionalidades, de edades comprendidas entre los 16 y los 21 años, cumplidos durante el 2017. Tras las fases eliminatorias celebradas de miércoles a viernes, quedan un máximo de diez finalistas. A lo largo de todo el proceso, los participantes reciben clases de danza clásica y un taller de repertorio contemporáneo -basado especialmente en el trabajo del coreógrafo norteamericano William Forsythe- impartido por Allison Brown.

Clara Plà, Segundo Premio. Foto: Pep Aguadé.
Aunque el concurso va dirigido a jóvenes que desean dedicarse a la danza clásica, también se requiere a los participantes versatilidad para adaptarse a otras técnicas y estilos contemporáneos. Por este motivo, cada bailarín o bailarina escoge una variación de repertorio clásico de la lista de las bases y una variación libre. Con un récord de participación, el certamen ha tenido inscritos en esta edición un total de 36 bailarinas y bailarines procedentes de Cataluña, el resto de España, Portugal y Ucrania. De estos inscritos, 29 han sido chicas y 7 chicos.

Participantes de otras ediciones han integrado importantes compañías de danza como profesionales, entre ellos podemos citar a Xander Parish: Ballet del Teatro Mariinsky y conocido en Barcelona por su participación en las Galas de IBStage, Martí Fernández Paixa: Stuttgart Ballet, Sonia Vinograd: (ganadora asimismo de una beca del Prix de Lausanne) Ballet Nacional de Noruega o Julia Roca: Companhia Nacional de Bailado de Portugal, entre otros.

José Carlos Martínez.
Foto: Pep Aguadé
Actividades paralelas que se desarrollan en estos días son, por ejemplo, la proyección previa, el día 17 de marzo del documental "La Danza", dirigido por Frederick Wiseman, sobre el Ballet de la ópera de París. Así como conferencias sobre la dinámica del concurso y la evolución de la danza clásica hacia estilos contemporáneos, impartidas por la periodista cultural Carlota Moragas a los alumnos de institutos de Reus y Salou y el sábado por la tarde, Iratxe de Arantzibia dio una charla sobre el programa de la gala y sus experiencias personales a lo largo de su dilatada carrera como periodista y crítica de danza.

El jurado de la edición 2017 estuvo presidido por José Carlos Martínez. Desde septiembre de 2011 Martínez es el director artístico de la Compañía Nacional de Danza de España. Formado en el Centro de Danse Internacional Rosella Hightower en Cannes, tras ganar el Prix de Lausanne ingresó en la escuela de la Ópera Nacional de París. En 1988 fue elegido personalmente por Rudolf Nureyev para formar parte del cuerpo de baile del Ballet de la Ópera de París donde fue nombrado Bailarín Étoile en 1997.

Los otros componentes del jurado fueron: Henning Albrechtsen Profesor de danza clásica y especialista en el estilo Bournonville por todo el mundo. Allison Brown especialista en el repertorio de William Forsythe e instructora de Tecnologías de la improvisación y Karine Seneca, con dilatada carrera como bailarina y que actualmente dirige su propia escuela en su ciudad natal, Cannes, y colaboradora con el Staatsoper Hannover como profesora y asistente de coreografía. La reconocida bailarina zaragozana, Arantxa Argüelles fue la maestra de danza, acompañada al piano por Lluís Carmona.

Ganadores y Jurado. Foto Pep Aguadé
Para la Gala de danza que clausura el concurso, se invita a destacados artistas españoles con carreras en el extranjero. Se abrió la función con la participación de los tres concursantes galardonados con los premios principales, más la ganadora del premio del público. 

Empezó ‘Isokusu’, coreografía e interpretación de María Araújo Martins (Escuela Domus Dança, Porto, Portugal), que se llevó el Premio del Público. Siguió ‘Percusión’ Interpretación de Júlia Figueres (Centre de Dansa de Catalunya), con una muy inspirada coreografía de Joan Boix de estilo Forsythe con la que obtuvo el Tercer Premio. A continuación ‘Cóppelia’ variación de Swanilda del primer acto, interpretación de Clara Plà (Conservatori Professional de l'Institut del Teatre) galardonada con el Segundo Premio. Y el Primer Premio, con la variación de Basilio de ‘Don Quijote’, recayó en Diogo de Oliveira  (Escola Domus Dança, Porto, Portugal).

Anjara Ballesteros y Alexis Oliveira. Foto: Pep Aguadé
Otros galardones fueron para el valenciano David Oscar Blat: beca del Real Ballet Danés; Marta González: beca de Endanza Valencia; Carlos López: beca de la Royal Academy of Dance; Anna Yelisieieva: beca Adam Workshops-Vermuts Miró. Y además, José Carlos Martínez ha otorgado dos becas stage en la Compañía Nacional de Danza a Clara Plà y a María Araujo Martins. Asimismo Julia Figueres y Mireia Reyes han obtenido dos sesiones de fotografía especializada en danza, ofrecidas por DANS PXL.

La primera parte de la Gala, tras la participación de los concursantes ganadores, fue la más "clásica". El paso a dos de “La Cenicienta” de Jean Christophe Maillot, con la preciosa partitura de Prokefiev, abrió la participación de los artistas invitados y nos sedujo de la mano de Anjara Ballesteros y Alexis Oliveira de los Ballets de Montecarlo. Siguió el elegante solo del Príncipe Siegfried del final del primer acto, de la versión de Derek Deane de El Lago de los Cisnes por Esteban Berlanga, actualmente bailarín principal en la Compañía Nacional de Danza.

Lucía Lacarra y Marlon Dimo. Foto: Pep Aguadé
El momento álgido llegó con Lucía Lacarra acompañada por su pareja Marlon Dimo, actualmente estrellas invitadas del Ballet de Dortmund y de la Russell Maliphant Company. Su interpretación del paso a dos de La dama de las Camelias, en la versión coreográfica menos conocida de Val Caniparoli con música de Chopin, cautivó a la audiencia. Lucía tiene unas condiciones maravillosas, es LA bailarina, etérea, con unos pies impresionantes, una ligereza espectacular que en brazos de su apuesto partenaire le permite "volar" y sobretodo una capacidad de despertar emociones a la audiencia que creo que, si cabe, ha aún incrementado desde que es madre. Una maravilla.

Mai Kono y Javier Amo, ex compañeros de Lucía y Marlon en el Ballet de la Ópera de Munich en la que ambos aún permanecen, tuvieron la difícil tarea de bailar tras ellos para cerrar el primer acto pero salieron airosos en su ejecución del vibrante paso a dos de Frederik Asthon, Voices of Spring, con música de vals de Johann Strauss II.

Javier Amo y Mai Kono. Foto: Pep Aguadé
Abrió la segunda parte la entrega de premios por parte de distintas personalidades relacionadas con la cultura de la ciudad anfitriona. Reus posee un patrimonio cultural impresionante y ha dado a Cataluña artistas de renombre internacional en los ámbitos de la pintura, la música, el teatro, la poesía o sobretodo la arquitectura. 

La ciudad vale la pena ser visitada, con sus edificios modernistas, sus esculturas repartidas por toda la ciudad o sus dos bonitos teatros, uno de ellos, el Fortuny, con una interesante programación tras su rehabilitación. Sus responsables culturales, orgullosos de su patrimonio, celebraron la creación y continuidad de este concurso potenciando la danza que lleva el nombre de su prestigiosa bailarina. Cabe asimismo mencionar a otro Reusense ilustre en el mundo de la danza, Joan Camprubí (Reus 1825 - ?). Con carrera internacional que incluyó Rusia y Persia, formó pareja de baile con Manuela García y el 4 de abril de 1847 participó en la inauguración del Gran Teatre del Liceu de Barcelona con el estreno del ballet la Rondeña

Esteban Berlanga con la Compañía Nacional de Danza
como Basilio. Foto: Carlos Quezada
José Carlos por su parte, comentó la dificultad de la elección dado el nivel homogéneo de los finalistas, pero indicando que en estas circunstancias, él junto con los otros miembros del jurado, valoraron sobre todo el potencial que se observa en el futuro bailarín, a fin de permitir su desarrollo hacia una carrera profesional.

Siguió la Gala con unas piezas más contemporáneas. Esteban Berlanga bailó Casi Fado, coreografía de Ricardo Franco y música de Diego Carrasco que aúna aires flamencos con la música portuguesa. Mai Kono y Javier Amo, bailaron un bello paso a dos, Sakura, coreografia de Zuzana Šimáková y música de canción tradicional japonesa. Anjara Ballesteros y Álvaro Prieto eligieron un paso a dos del hermoso ballet Gnawa, de Nacho Duato con música de Juan Alberto Arteche y Javier Paxariño.

Cerraron la Gala Lucía Lacarra y Marlon Dino con un paso a dos de Spiral Pass del coreógrafo para el que son bailarines asociados, Russell Maliphant que cuenta con música de Mukul. En Spiral Pass, una pieza que Maliphant hizo para el Bayrisches Staatsballett en 2014, los portés son una constante, Marlon coge a Lucía para girarla, levantarla, sostenerla de forma que casi no pise el suelo. Hay un efecto caligráfico en esa forma de moverla, un contrapeso de fuerzas que permite a Lucía arquearse en posiciones imposibles pero de gran elegancia y belleza. Un enorme placer disfrutar de estos bailarines en un registro totalmente distinto. Un magnífico punto final a una noche emocionante.

Concursantes del Concurso Internacional de Danza Roseta Mauri.
Foto: Pep Aguadé
Con motivo de su participación en Reus tuvimos oportunidad de entrevistar de nuevo a Lucía, la primera vez desde que ha sido madre y desde que ha emprendido un nuevo rumbo profesional, tras finalizar su contrato con el Ballet de la Ópera de Munich. Pueden leer la entrevista aquí.


miércoles, 15 de marzo de 2017

Terrassa – Ivan Vasilev y estrellas del ballet ruso

Ivan Vasiliev y Oxana Bondareva en el Paso a dos de Don Quijote.
Foto: Josep Guindo

Para su propuesta de danza del mes de Marzo, el Centre Cultural de Terrassa nos ha ofrecido una Gala dirigida por la gran estrella rusa Ivan Vasiliev. Rodeado por una selección de bailarines de las mejores compañías rusas, como el Bolchoi o el Mariinsky, así como una pareja del Ballet Nacional de Polonia, el célebre bailarín ha aprovechado la ocasión para el estreno mundial de su pieza Amadeus, con la música del Andante del concierto para piano nº21 de Mozart, tocado en directo por Albert Guinovart.

Carolina Masjuan

Ivan Vasiliev es un auténtico mito y es sobradamente conocido por el público catalán gracias a sus actuaciones en diversas galas o con el ABT y su Don Quijote en el año 2012 en el Liceu, así como por algún sonado desplante, tal vez involuntario. Así pues, las entradas estaban agotadas desde hacía semanas y se respiraba un ambiente de gran expectación en el querido auditorio de Terrassa, lugar de referencia para la danza no solo en Cataluña sino en toda España. 

Diana Kosireva y Alejandro Smolyaninov en Flammes
de París. Foto: Josep Guindo
Ivan Vasiliev era el reclamo y la estrella indiscutible, sí, pero se mostró generoso y trajo un elenco de alto nivel cuya participación fue equilibrada, con las mismas intervenciones cada pareja de bailarines en cada una de las dos partes en las que se dividió el espectáculo.

Ivan se reservó el cierre de cada una y para concluir la primera, presentó en estreno mundial su pieza « Amadeus » con la música del Andante del concierto para piano nº21 de Mozart, tocado en directo por Albert Guinovart. 

Una obra que quiso hacer fresca, con un guiño al film de Milos Forman, pero que francamente adolece de sentido y musicalidad. Sí, él es simpático y tiene mucho carisma y su partenaire, Ocsana Bondareva, es una bailarina de gran calidad, pero la coreografía es vacía, nada interesante. 

Y es una lástima que esa preciosa música, tan sabiamente coreografiada anteriormente, como por ejemplo en el caso de Petite Mort de Jiri Kylian, sea utilizada de forma tan poco agradecida. El sentimiento de decepción que flotaba en el ambiente durante el entreacto era muy evidente. La participación de Ivan no había respondido para nada a las expectativas, a pesar de contar con el Maestro Ginovart interpretando la música en directo, lo cual siempre se agradece. 

Ivan Vasiliev y Ocxana Bondareva en Amadeus.
Foto: Josep Guindo
Además de Amadeus, la primera parte del programa incluyó pasos a dos de ballets como La Bella Durmiente, bailada por Chinara Alizadeh (primera bailarina del Bolshoi y del Ballet Nacional de Polonia) y Vladimir Yaroshenko (Primer Bailarín del Ballet Nacional de Polonia). El Corsario con María Mishina y Andrei Bolotin (Solistas del Bolshoi). 

El pas de deux de Palitra Zhizni desconocida para nosotros y que estuvimos encantados de descubrir porque es una belleza, con música de Federico Chopin y coreografía de Elena Limeshevskaia, sublimemente bailado por Anna Scherbajova y Dmitri Kotermin (Primeros bailarines del Rusian State Ballet) y las Flammes de Paris bailado con hermosa técnica y brillante brío por Diana Kosireva y Alejandro Smolyaninov (Bailarines Principales del Bolshoi).

Abrió el segundo acto, el paso a dos del Cisne Negro, bailado por Anna Scherbajova y Dmitri Kotermin que resultaron ser los bailarines más elegantes de la noche, un verdadero príncipe él, con magníficas elevaciones y sobre todo recepciones perfectas y con gran seguridad. La Sylphide por Maria Mishina y Andrei Bolotin, ligera y delicada ella y hermoso trabajo de pies él. El adagio de La Bayadère por Diana Kosireva y Alexander Smolyaninov. 

El ballet neoclásico La tempestad, coreografía de Krzysztof Pastor y música de Henry Purcell y bailado por Chinara Alizadeh y Vladimir Yaroshenko y, por último, los fuegos artificiales que siempre están asegurados por Vasiliev cuando ataca el papel de Basilio. 

Anna Scherbajova y Dimitri Kotermin en Palitra Zhizni.
Foto: Josep Guindo

Ahí nada que objetar, el impresionante bailarín ruso nos ofreció lo que se esperaba de él, aunque un poco más contenido que en otras ocasiones, pero siempre espectacular, con esos saltos inimaginables, sus giros rápidos y con buena química con Oxana Bondareva, con muy buenos portés y equilibrios que desataron el entusiasmo del público.

El fin de fiesta, con todos los bailarines uniéndose a las dos estrellas, o mejor dicho, a la verdadera estrella, el gran Ivan Vasilev, brindándonos cortas pero virtuosas intervenciones de danza, fue el magnífico colofón a una gala que a pesar de la pequeña decepción que supuso Amadeus, fue una auténtica delicia para los muchos balletómanos que en Terrassa pueden satisfacer su sed de ballet.

Todos los bailarines participantes, al final del espectáculo.
Foto: Josep Guindo